Oviedo, 14 de septiembre

Foto: Juanjo Arrojo

Hoy ha fallecido José Antonio Lobato, galardonado con el Premio Yumper, Asturianos de Braveza como fundador de Gurpo de Teatro Margen, que lo recibió en la edición 2017.

Queridas Gladys y Elisa, desde YUMPER, Asociación Cultural para la Defensa de los Valores Humanos queremos testimoniaros nuestro gran pesar por el fallecimiento de José Antonio. Lobato entró en contacto con nosotros a través de Milio del Nido y desde que nos conoció nunca dejó de acudir a nuestra entrega anual de los premios «Asturianos de braveza», allí siempre nos leía el poema de Miguel Hernández en el que así nos nombra. Él era un auténtico Bravo Asturiano que puso a nuestra tierra en lo más alto del Olimpo de las Artes Escénicas con esa fuerza y garra que denotaba su gran pasión por el trabajo bien hecho. Hoy entre los socios de la YUMPER han circulado numerosos mensajes de consternación y yo, en mi calidad de presidente, quería haceros llegar, a vosotras y al resto de la familia, nuestra profunda tristeza y nuestro abrazo más solidario. Descanse en paz un hombre joven y bueno. 

Víctor M. Vázquez (Viti)

Lobato, el temblor

 

Todos tenemos días aciagos y hoy, para mí, es uno de esos días. Me coloco ante el ordenador con la misión de despedir a un amigo querido y admirado. Querido por ser la persona que era y admirado por su descomunal tamaño como actor. Debo despedir a José Antonio Lobato.

Conocí a Jose a finales de los años setenta en la Asociación de Vecinos de Ciudad Naranco, cuando daba sus primeros pasos con el Grupo de Teatro Margen y desde la AAVV promocionábamos al Balonmano Ciudad Naranco. Desde entonces siempre tuve la suerte de contar con su enorme valía para cuantas actividades fueron surgiendo a lo largo de los años.

Verlo y escucharlo sobre las tablas interpretar cualquiera de los tantos papeles que representó en los más de cuarenta años de carrera, siempre me producía un temblor íntimo, causado por la verdad que era capaz de encarnar en la escena. Pero es que ese mismo temblor lo sentía escuchándole hablar de los temas del día a día, de las injusticias de este mundo, siempre del lado de los más débiles, siempre del lado de la justicia y la solidaridad.

Lobato era un titán en las tablas y un hombre, todo un hombre, en el devenir cotidiano. Estoy escuchándole recitar con su voz de trueno los versos de Vientos del Pueblo en la entrega de los Premios Yumper, Asturianos de Braveza y siento el temblor de las cosas auténticas. Lo veo también en nuestro último encuentro, ya atacado por el mal que se nos lo llevaría, arrostrar con entereza lo que se le venía encima.

Adiós José Antonio, que la tierra te sea leve. Nos dejas el temblor y la fuerza de tu personalidad íntegra, de tu bonhomía y de tu saber estar.

Adiós Lobato, un Titán, un Hombre.

 

Milio del Nido 15/09/2020